Orientación Emprendedora[cite: 1]
Investigación educación emprendedora.[cite: 1]
Orientación emprendedora en la formación profesional en Castilla y León (COE-FP-CyL)[cite: 1]
Brizeida Hernández Sánchez - Universidad de Valladolid[cite: 1]
Giuseppina Maria Cardella - Universidad de Valladolid[cite: 1]
Natalia Martín Cruz - Universidad de Valladolid[cite: 1]
José Carlos Sánchez García - Universidad de Salamanca[cite: 1]
2026[cite: 1]
Antecedentes de la FP en Castilla y León
La Formación Profesional de Castilla y León se ha consolidado durante los últimos años como una referencia nacional en materia de innovación educativa, empleabilidad, colaboración con el tejido productivo y fomento de la cultura emprendedora.[cite: 1] Este avance ha sido posible gracias a una estrategia sostenida en el tiempo impulsada desde la Consejería de Educación y, de manera muy destacada, desde la Dirección General de Formación Profesional, liderada durante años por D. Agustín Sigüenza, cuya visión ha contribuido decisivamente a fortalecer la conexión entre los centros educativos, las empresas y las necesidades reales del territorio.[cite: 1]
En este contexto, la Junta de Castilla y León ha desarrollado una apuesta decidida por integrar el emprendimiento como una competencia transversal dentro del sistema de Formación Profesional, promoviendo iniciativas orientadas no solo a la inserción laboral del alumnado, sino también a la generación de proyectos empresariales, la innovación aplicada y el desarrollo económico regional.[cite: 1] Entre estas actuaciones destaca el impulso de las Aulas de Emprendimiento, concebidas como espacios de creatividad, innovación y experimentación donde el alumnado puede desarrollar competencias emprendedoras, transformar ideas en proyectos viables y aproximarse al ecosistema empresarial de su entorno.[cite: 1]
Asimismo, la creación de materiales de apoyo, guías metodológicas y redes colaborativas ha permitido extender una auténtica cultura emprendedora a numerosos centros de Formación Profesional de la Comunidad.[cite: 1]
De forma complementaria, el programa Aula-Empresa+ Castilla y León ha supuesto un instrumento estratégico para reforzar la colaboración entre centros educativos, empresas, entidades empresariales, profesionales autónomos e instituciones.[cite: 1] A través de este programa se han impulsado proyectos relacionados con el emprendimiento, la digitalización, la innovación y la especialización inteligente, favoreciendo la creación de ecosistemas de competencias alineados con los sectores productivos de la región y promoviendo nuevas metodologías de aprendizaje basadas en retos reales, innovación abierta y colaboración interinstitucional.[cite: 1]
La participación activa de Castilla y León en iniciativas vinculadas a la innovación de la Formación Profesional, como CYL Innova FP, CYL Actualiza FP, CYL Mobility FP o los programas de excelencia y especialización, evidencia igualmente el compromiso de la Comunidad con una FP moderna, conectada con los desafíos de la transformación digital, la sostenibilidad y la competitividad empresarial.[cite: 1] Estas actuaciones se alinean plenamente con los principios recogidos en la Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional, que sitúa la innovación, la investigación aplicada y el emprendimiento entre los ejes fundamentales del nuevo sistema de FP.[cite: 1]
Paralelamente, la Junta de Castilla y León ha participado y se ha apoyado en estudios e informes de referencia sobre emprendimiento y desarrollo económico, entre ellos los informes regionales del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), así como análisis específicos sobre la adecuación de la Formación Profesional a la especialización productiva de la Comunidad.[cite: 1] Estas herramientas han permitido orientar las políticas públicas hacia un modelo de formación cada vez más conectado con las demandas empresariales, la generación de talento y la creación de nuevas oportunidades en el territorio.[cite: 1]
Todo ello configura un ecosistema de Formación Profesional que trasciende la mera cualificación técnica para convertirse en un auténtico motor de innovación, emprendimiento y desarrollo regional.[cite: 1] La experiencia acumulada durante los últimos años demuestra que la colaboración entre administración educativa, centros de FP, empresas, universidades, entidades sociales y agentes económicos constituye uno de los principales activos de Castilla y León para afrontar los retos futuros de competitividad, cohesión territorial y generación de oportunidades para los jóvenes.[cite: 1]
En este sentido, cualquier iniciativa orientada a fortalecer la cultura emprendedora dentro de la Formación Profesional encuentra un contexto especialmente favorable en Castilla y León, gracias al trabajo realizado durante años por la Dirección General de Formación Profesional y por el conjunto de profesionales, centros y entidades que han contribuido a construir un modelo reconocido por su capacidad de innovación, cooperación y transferencia de conocimiento hacia la sociedad y el tejido productivo.[cite: 1]
El contexto de la formación emprendedora y su evolución
La evolución de las políticas de emprendimiento educativo en Castilla y León refleja el tránsito desde modelos pioneros de sensibilización hacia enfoques cada vez más integrados, competenciales y conectados con el entorno productivo.[cite: 1] En este contexto, programas como Vitamina-E: Educar para Emprender en Castilla y León, desarrollados fundamentalmente durante la segunda mitad de la década de 2000 y los primeros años de la década de 2010, desempeñaron un papel clave en una etapa en la que la educación emprendedora todavía no formaba parte de manera explícita y generalizada de los currículos educativos.[cite: 1]
Durante este periodo (aproximadamente 2005-2013), Vitamina-E contribuyó a introducir en Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato conceptos asociados a la iniciativa, la creatividad, la innovación, la autonomía personal, el liderazgo y la resolución de problemas.[cite: 1] Además, permitió generar materiales didácticos, experiencias piloto y metodologías innovadoras que sirvieron como base para posteriores desarrollos institucionales en materia de emprendimiento educativo.[cite: 1]
A partir de 2013, coincidiendo con la creciente importancia otorgada por la Unión Europea a la competencia emprendedora y con la aprobación de la LOMCE (2013), se inició una nueva etapa caracterizada por la integración progresiva del emprendimiento dentro de los currículos oficiales y de las competencias clave que debían desarrollar todos los estudiantes.[cite: 1] En este nuevo contexto, el emprendimiento dejó de abordarse exclusivamente mediante programas específicos para incorporarse de forma transversal a distintas materias, proyectos educativos y actividades formativas.[cite: 1]
Entre 2014 y 2020, Castilla y León continuó reforzando esta orientación mediante el desarrollo de iniciativas vinculadas a la innovación educativa, el aprendizaje basado en proyectos, la colaboración con empresas y el fortalecimiento de las competencias transversales del alumnado.[cite: 1] Durante estos años se consolidó una visión más amplia del emprendimiento, entendida no únicamente como creación de empresas, sino como capacidad para identificar oportunidades, generar soluciones innovadoras, liderar proyectos y aportar valor a la sociedad.[cite: 1]
La aprobación de la nueva Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional en 2022 supuso un nuevo impulso a esta evolución.[cite: 1] La Formación Profesional pasó a ocupar una posición estratégica dentro de las políticas educativas y de desarrollo económico, incorporando de forma explícita el emprendimiento, la innovación, la digitalización y la relación con el tejido productivo como elementos fundamentales del nuevo sistema.[cite: 1]
En este marco, Castilla y León ha desarrollado durante los últimos años iniciativas como Aula-Empresa+, las Aulas de Emprendimiento, los programas de innovación en Formación Profesional, los proyectos de internacionalización y los estudios periódicos de inserción laboral de los titulados de FP, consolidando un ecosistema que conecta educación, empresa, innovación y empleabilidad.[cite: 1]
Desde esta perspectiva, puede afirmarse que Vitamina-E cumplió una función pionera entre aproximadamente 2005 y 2013, contribuyendo a introducir la cultura emprendedora en las etapas educativas previas.[cite: 1] Posteriormente, entre 2013 y 2020, dicha cultura emprendedora se integró progresivamente en las políticas educativas generales y, desde 2020 hasta la actualidad, ha evolucionado hacia modelos más orientados a la innovación, la transferencia de conocimiento, la colaboración con empresas y el desarrollo de proyectos reales, especialmente en el ámbito de la Formación Profesional.[cite: 1]
En consecuencia, la trayectoria seguida por Castilla y León puede interpretarse como un proceso de maduración de sus políticas de emprendimiento educativo: desde la sensibilización temprana y el desarrollo de actitudes emprendedoras en edades escolares, hasta la construcción de un ecosistema integral de innovación, emprendimiento y empleabilidad alineado con los desafios económicos y sociales del siglo XXI.[cite: 1]
Castilla y León dispone además de una de las herramientas de análisis más consolidadas del panorama nacional para la evaluación del impacto de la Formación Profesional sobre la empleabilidad.[cite: 1] A través del Estudio de Inserción Laboral de los Titulados de Formación Profesional, promovido por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León y desarrollado mediante investigaciones periódicas realizadas por MADISON Market Research, la Comunidad ha podido disponer durante años de información rigurosa y sistemática sobre la trayectoria profesional de los egresados de Formación Profesional.[cite: 1]
Este estudio constituye un instrumento estratégico para la toma de decisiones, permitiendo analizar indicadores relacionados con la inserción laboral, la continuidad formativa, la adecuación entre formación y empleo, la movilidad territorial, las necesidades de cualificación y la evolución de la empleabilidad en las distintas familias profesionales.[cite: 1] Gracias a esta información, Castilla y León ha podido orientar la planificación de la oferta formativa, reforzar la conexión entre los centros educativos y el tejido productivo, e impulsar políticas basadas en evidencia para mejorar la calidad y la eficacia del sistema de Formación Profesional.[cite: 1]
La continuidad de este estudio a lo largo del tiempo ha permitido generar una base de conocimiento especialmente valiosa para comprender la evolución del mercado laboral y el papel de la Formación Profesional como motor de empleabilidad, competitividad y desarrollo territorial en Castilla y León.[cite: 1]
Nuestra propuesta y Modelo
La propuesta de investigación COE-FP-CyL constituye una herramienta científica de evaluación e intervención que permite a educadores, investigadores y responsables institucionales generar políticas de innovación socio-cultural en CyL.[cite: 1]
La intención emprendedora depende de:[cite: 1]
- Apoyo familiar[cite: 1]
- Legitimidad social[cite: 1]
- Cultura del centro escolar[cite: 1]
- Aprobación del entorno cercano[cite: 1]
El modelo se basa en la idea de que la intención emprendedora se forma a través de dos mecanismos complementarios:[cite: 1]
Ruta cognitiva (procesamiento individual)
Esta ruta explica cómo los estudiantes interpretan la información y evalúan las oportunidades emprendedoras.[cite: 1] Los alumnos desarrollan intención emprendedora cuando:[cite: 1]
- Identifican oportunidades en su entorno.[cite: 1]
- Se sienten capaces de enfrentarlas con éxito.[cite: 1]
- Muestran resiliencia ante la incertidumbre y las dificultades.[cite: 1]
Este proceso se sintetiza en la capacidad de reconocer oportunidades emprendedoras desde los contextos educativos, que actúa como mecanismo central entre el entorno y la decisión individual.[cite: 1]
Ruta social (influencia del entorno)
La segunda ruta explica cómo las relaciones sociales y el contexto influyen en la decisión de emprender.[cite: 1] La intención emprendedora se ve afectada por:[cite: 1]
- El apoyo de la familia.[cite: 1]
- Las expectativas de amigos y entorno cercano.[cite: 1]
- La cultura emprendedora de la universidad.[cite: 1]
- La legitimidad social del emprendimiento.[cite: 1]
Estos elementos generan lo que se conoce como normas sociales percibidas, es decir, la percepción de si emprender es La[cite: 1]
¿Qué aporta COE en FP-CyL?
Intención emprendedora tiene una importancia estratégica dentro de las familias de ciclos formativos, ya que permite preparar a los jóvenes acercando a contextos sociales, económicos y laborales en tiempos frágiles, ansiosos, no lineales, incomprensibles.[cite: 1]
Desde la Estrategia de Emprendimiento e Innovación de Castilla y León 2027 (EE127), del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECYL), preparar a los jóvenes para un mundo caracterizado por la incertidumbre, la complejidad favorece su desarrollo de la persona emprendedora entendida como alguien capaz de: asumir responsabilidades; trabajar de manera autónoma; colaborar y establecer redes de apoyo.[cite: 1] La Estrategia de Especialización Inteligente de Castilla y León (#RIS3CYL) es la hoja de ruta de las políticas de ciencia, tecnología e innovación para transformar nuestra economía y la comunidad.[cite: 1]
Desde esta perspectiva, la educación emprendedora adquiere una función transversal en formación profesional, ya que puede integrarse en cualquier área del currículo y no únicamente en asignaturas económicas o empresariales.[cite: 1] Enseñar matemáticas, historia, ciencias o tecnología mediante metodologías emprendedoras fomenta la participación activa y la resolución de problemas reales.[cite: 1]
Otro elemento fundamental es la importancia de las metodologías activas.[cite: 1] La educación emprendedora en Formación Profesional requiere didácticas basadas en la experiencia, el aprendizaje práctico, el trabajo colaborativo, los proyectos y la experimentación.[cite: 1] Esto supone un cambio respecto a modelos tradicionales centrados únicamente en la memorización y la transmisión pasiva de contenidos.[cite: 1]
Lo que la investigación COE-FP-CyL quiere contribuir con ese mapeo general del nivel educativo hacia políticas educativas que sigan desarrollo de competencias clave para la vida:[cite: 1]
- Pensamiento crítico;[cite: 1]
- Liderazgo;[cite: 1]
- Negociación;[cite: 1]
- Toma de decisiones y resiliencia;[cite: 1]
Como una meta final en Formación Profesional es apoyar hacia fortalecer la empleabilidad y la capacidad de inserción laboral de los jóvenes.[cite: 1]
Valor del COE-FP-CyL
Esta propuesta de investigación permite comprender el emprendimiento juvenil en Castilla y León desde una perspectiva innovadora, integrando:[cite: 1]
- Factores psicológicos individuales[cite: 1]
- Dinámicas sociales[cite: 1]
- Contextos institucionales[cite: 1]
Los resultados permiten orientar estrategias institucionales para fortalecer la empleabilidad, impulsar la cultura emprendedora en el aula y promover una ciudadanía activa y comprometida con el entorno para contribuir con la promoción de la calidad de vida.[cite: 1]
Beneficios para la FP
Académicos
- Acceso a una base de datos completos única en Castilla y León.[cite: 1]
- Participación en investigaciones de alto impacto.[cite: 1]
- Oportunidades de tener estadística empírica para generar nuevas estrategias de aula.[cite: 1]
Institucionales
- Evaluación del ecosistema emprendedor en FP.[cite: 1]
- Diagnóstico comparativo con instituciones educativas.[cite: 1]
- Evidencia empírica para mejorar políticas de emprendimiento.[cite: 1]
Estratégicos
- Posicionamiento en redes de investigación.[cite: 1]
- Visibilidad académica en estudios de emprendimiento a gran escala.[cite: 1]
Equipo
El equipo investigador presenta una alta idoneidad científica y técnica para la ejecución de los proyectos competitivos en todos los niveles académicos.[cite: 1]
Brizeida Hernández Sánchez
Investigadora principal. Cuenta con una amplia trayectoria en investigación en emprendimiento.[cite: 1]
Giuseppina Cardella
Investigadora especialista en estudios empíricos sobre intención emprendedora con solidez teórica y rigor metodológico.[cite: 1]
Natalia Martin Cruz
Catedrática con destacada trayectoria investigadora y gestora (ej. proyecto GUESSS en la UVa).[cite: 1]
José Carlos Sánchez García
Catedrático con amplia experiencia. Lideró en la USAL el proyecto Vitamina E. Autor del instrumento COE-FP.[cite: 1]
El equipo cuenta con tres Grupos de Investigación Reconocidos: GIR-IDEM-USAL sobre Desarrollo Emprendedor e Innovación; GIR-PRODIS-UVa sobre Proyectos con impacto social y GIR INSISOC sobre Ingeniería de los Sistemas Sociales.[cite: 1] Además de las redes RED INTERNACIONAL AFIDE COE-URUGUAY, COE-PERU, EMPRENDE, COE-REPÚBLICA DOMINICANA.[cite: 1]
